Por : Andrés Estrada 

Twitter : @andreseb_ 

En el siglo pasado, el arquitecto Ludwing van der Rohe acuñó una breve y contundente frase: “menos es más”. Y aunque su expresión hizo referencia a la modernidad así como a la simplicidad en la arquitectura, el enunciado sirve para ejemplificar varios aspectos de la vida cotidiana; uno de ellos es el ramo futbolístico. En este sentido, el mercado de fichajes de este verano se inclinó por sumar jugadores a toda costa; los precios se encarecieron y el valor de algunos futbolistas fue ridículo. Cantidades exorbitantes en un mundo tan desigual o al menos, esa es mi opinión. Lo global influyo a lo local y en la liga mexicana hubo uno que otro caso de compra millonaria; Honda llegó a Pachuca, Valencia a Tigres, Fornica a Pumas y Hurtado a Monterrey, por mencionar unos ejemplos.

Pero, ¿Esas contrataciones tienen razón de ser en cuanto a lo funcional, o sólo son un ornamento? En ciertos equipos es cuestión de marketing, no obstante, en Tigres si tienen cabida las incorporaciones; sin embargo se presenta una problemática de superávit. El semestre pasado arribó Vargas, en este Valencia y recientemente se integró Carioca. Ni hablar de los rumores que colocan a Diego Reyes en el conjunto. Dichos fichajes sorprenden a propios y extraños, así los analistas deportivos y fanáticos se preguntan: ¿En dónde los pondrán a jugar? O en dado caso, ¿Mandarán a la banca a sus jugadores nominales? La respuesta ha sido clara en los últimos encuentros: Gignac fue suplente por primera vez  desde su llegada a la institución y Zelarayán, por su parte, disminuyeron sus minutos en el terreno de juego.

Entonces, una nueva interrogante: ¿Son necesarias las altas? La sentencia afirmativa se justifica en las bajas como Pizarro que emigró a Sevilla, sin embargo, me parece una apuesta arriesgada anteponer la colectividad frente a la individualidad. Hombre por hombre, Tigres es superior a la mayoría de los equipos de la liga mexicana; no obstante, se necesita un grupo y crearlo es la clave para la dirección técnica encabezada por “Tuca” Ferretti. Éste afirmó, sin negar su veracidad, que tiene el “15 ideal” pero debe acotarlo al “11 ideal”; es decir, buscar el rol apropiado para cada futbolista en la Liga y Copa. Olvidarse, aunque estén de moda, de las rotaciones ya que éstas no son una opción viable de juego. Precisamente, recordemos aquel dicho popular: “menos es más”.

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