​El Barcelona dominaba el balón ante el Inter, pero no podía crear situaciones de peligro ante la dura defensa italiana. Hasta que Suárez encontró el hueco y metió un pase para dejar solo a Rafinha ante el portero rival.

El 12 blaugrana no perdonó y los de Valverde se ponen en ventaja en un partido clave por el liderato del grupo.